Activa su motricidad fina a partir del año

La coordinación fina es una habilidad indispensable tanto en el ámbito académico, como en las actividades del día a día.

Muchas veces nos encontramos con niños que tienen dificultades en la escritura. Se agotan, les duele la mano, escriben muy despacio, su letra es ilegible (esto es muy habitual también en el mundo adulto)…

Desde pequeños podemos ayudarles a estimular su coordinación fina y trabajar la fuerza y la sensibilidad de sus dedos.

Lo ideal es tener la mente despierta y preparada,  para introducir  opciones que trabajen estas habilidades dentro de su juego espontáneo.  Además de mejorar su psicomotricidad fina estará entretenido y disfrutará jugando; estas actividades les resultan muy excitantes y atractivas.

Aquí tenéis algunos ejemplos:

  • El parque además de ser un sitio ideal para estimular la coordinación gruesa, el equilibrio y muchas más habilidades, también podemos trabajar la pinza digital. A muchos niños les encanta tirar cosas por el tobogán abajo, en algunos parques incluso hay tubos o agujeros para que los peques se diviertan tirando cosas. Al igual que en el caso anterior a los objetos que el elija para tirar, nosotros añadiremos los más pequeños que encontremos (siempre bajo nuestra mirada), piedrecitas diminutas, frutos redonditos, palitos, piñas… Como siempre, no sólo estimulará su coordinación fina, sino también sus habilidades visuales; además experimentará con la masa, la velocidad y otras magnitudes físicas muy interesantes.
  • En la trona: Pegaremos con cinta adhesiva diferentes objetos, le gustará mucho arrancarlos y pasará un buen rato. Elegiremos diferentes texturas, formas y tamaños. Con esta actividad podemos aprovechar a trabajar también los tamaños, los colores, eligiendo los materiales y la forma en que los colocamos.
  • Bolitas de papel de aluminio: Una cosa que le encanta hacer a mi hijo, es meter y sacar cosas de recipientes. Le facilitaremos materiales para que realice esa actividad, como cajas botes y objetos que pueda meter y sacar, y cuando le veamos jugar con ello aprovecharemos para introducir las bolitas de papel de aluminio y una botella, o un bote con agujero… Le daremos bolas lo más pequeñas que podamos para que las coja, las manipule, las meta en el bote…
  • Colocaremos unas tiras de cinta adhesiva entre las patas de una mesa, y pegaremos en ellas macarrones, bolitas de pompón, garbanzos, bolitas de algodón o de papel de aluminio. Esta actividad le encantará, y además de trabajar la psicomotricidad fina y la pinza digital, estimularemos el control de distancias y la visión 3D, habilidades muy importantes en el desarrollo del sistema visual.

En niños más mayores se puede trabajar de muchas otras formas, con pinzas de la ropa, gomas, pulseras… lo importante es que estemos atentos a las motivaciones del niño, interviniendo lo mínimo, dejándole probar, practicar, frustrarse… Así el aprendizaje será mucho más divertido y fructífero.

Aquí tienes un vídeo resumen

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